Santos y su gol hacia la presidencia

El director de la Revista GENTE Colombia, Armando Neira, analiza lo sucedido ayer en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia (el texto lo pueden encontrar también en la web de nuestros colegas de lasillavacia.com).

Juan Manuel Santos / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Un candidato tiene tres discursos absolutamente trascendentales en su aspiración a la Presidencia: el primero cuando lanza su candidatura, el segundo cuando hace su inscripción oficial y el tercero cuando comunica su victoria o acepta su derrota. En estos tres instantes tiene todos los focos puestos sobre sí, concentran las miradas. Por eso, cada gesto, cada palabra en esos momentos valen su peso en oro.

En la noche del domingo Antanas Mockus tiró a la basura esta oportunidad. Ahí tenía a su disposición todas las cadenas de televisión enlazadas, una audiencia cautiva de 40 millones de colombianos, los ojos de la prensa internacional y hasta las condiciones climáticas lo ayudaban porque llovía copiosamente en gran parte del país. Es decir, la inmensa mayoría estaba frente a los televisores.

Las presentadoras anunciaron que iba a hablar Antanas Mockus y empezó la debacle en la pantalla chica. Desde el primer momento el candidato fue superado por la ola verde que le impuso sus condiciones. Hable, rece, repita nuestras consignas, interrumpa, muévase para allá, córrase para acá. Además, una y otra vez sus referencias al agua. Para animar al público en televisión no todo puede ser “¡agüita pa’mi gente!”. Si algo podía salir peor que Juan Manuel Santos le tomara 25 puntos en las urnas, fue ese instante. El escenario era caótico. Lucho lucía perplejo. Peñalosa no sabía qué hacer. Fajardo ausente. Las cámaras se movían. No había una idea articulada, no había un discurso hilado. Emotivas consignas y nulas propuestas. Era tal el desierto informativo que todos los canales fueron anunciando que cortaban y se iban a comerciales. ¿En semejante fortaleza que demostró lo ola verde en el uso de nuevas tecnologías no hay quien le diga al candidato qué hacer en televisión?

Un segundo en televisión puede marcar una historia. Los colombianos, por ejemplo, no olvidamos la mirada de Rafael Correa a Álvaro Uribe cuando éste se le acercó a ofrecerle disculpas. Muchos analistas coincidieron entonces que lo que le ocurrió a Correa es que su fuerte era la radio y no la televisión y por eso salió de allí derrotado mientras Uribe y Chávez, se mostraban felices y conciliadores. Ambos sabían que como hombres públicos, las cámaras siempre los siguen encendidas. Otro ejemplo, en el Mundial de Estados Unidos Diego Armado Maradona corría a celebrar sus goles ante la cámara y no ante la tribuna porque la televisión –decía- es “la que me ha hecho famoso en el planeta”.

¿Un hombre que aspira a gobernar un país carece de unos asesores que le digan qué hacer frente a las cámaras? O lo que puede ser peor. ¿Será que sí se lo dicen y él no les hace caso? El desastre era tal que en los titulares que ponen los noticieros en la barra de abajo para resaltar lo que está diciendo el protagonista de la información, pusieron “Mockus aplaude”, “Mockus está conmovido”, para rematar con un deprimente “Mockus canta”. En esa noche había en el país 180 corresponsales de la prensa extranjera que llegaron para cubrir las elecciones. ¿Qué informarían? ¿Este es el discurso del hombre que acaba de obtener 3.120.716 votos y que va a disputar la segunda vuelta y que todavía puede ser presidente? ¿Ese fue el discurso para estimular a esos tres millones de electores y decirles ahora con estas ideas vamos a conseguir los nueve millones de votos para ganar en segunda vuelta? ¿Alguno de los verdes durmió tranquilo y optimista después de verlo? En conclusión: autogol de Mockus.

Unos minutos después apareció Juan Manuel Santos, sobre una escenografía cuidada, con su familia e impecablemente vestidos. Luego subió su fórmula vicepresidencial. Hasta ahí en la forma ganaba pero luego en el fondo también. Su discurso estuvo muy bien armado. Se sabe incluso que el candidato escribió con sus asesores dos textos. Uno para en caso de ganar en primera vuelta la Presidencia y otro por si iba a segunda vuelta, como en efecto ocurrió. En su intervención –leída por un moderno telepronter para no dejar margen a la equivocación- llamó a la unidad, fue generoso con todos sus rivales, contó qué país soñaba, le tendió un manto de reconciliación a Chávez, le dedicó el triunfo a Uribe e invocó en varias ocasiones a Dios. Cuando sus seguidores lo aplaudían, él manejaba los ritmos, subía el tono, hacía la pausa y después les dijo que podían ir a dormir tranquilos. Era un candidato liderando a sus seguidores y no al revés. Es decir, otro golazo que se suma a su contundente triunfo en las urnas.

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1 comentario

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Una respuesta a “Santos y su gol hacia la presidencia

  1. muy interesante todo lo que ustedes publican me gustaria saber quien gano la cronica..es porque no se si la mia finalmente no llego….o definitivamente no gano porfavor me encantaria saberlo gracias…

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