Mónica Bernal y los ochomiles

La escaladora Mónica Bernal puede decir hoy que es la primera colombiana en superar dos veces los ocho mil metros de altura. La primera vez que lo hizo, coronó la cima del Everest. La segunda vez, al lado de su esposo, el argentino Hernán Wilke, aunque no llegó a la cumbre del Gasherbrum (las condiciones meteorológicas lo impidieron), sí superó los ocho mil. Revista GENTE Colombia estuvo muy pendiente de su expedición y antes de que emprendiera su viaje publicamos un artículo repasando la vida en las alturas de Mónica Bernal.

Mónica Bernal / Fotografía: Camilo George Jimeno © Revista GENTE Colombia

Por Francisco J. Escobar S.

A 8.300 metros de altura, entre la frontera norte de China y la frontera sur de Nepal, la escaladora bogotana Mónica Bernal vio el primer cuerpo sin vida en la ruta que la conducía hacia la cumbre del monte Everest, el más alto de la Tierra. El muerto era un montañista danés. Estaba tirado boca abajo en el piso, aún llevaba el morral en la espalda y su  cuerpo estaba cubierto por el tradicional traje de plumas de los exploradores de las cordilleras. “Me quedé mirándolo durante un rato. No podía creer lo que había pasado. Un grupo de personas conversaba al lado del cadáver como si nada”. El jefe de la expedición les dijo a Mónica y a su equipo que trataran de olvidar esa escena porque tenían que seguir adelante. “Yo no me podía sacar esa imagen de la cabeza. Fue como un detonante que me obligó a estar más alerta y atenta con cada paso que daba. Allá arriba puedes encontrarte con situaciones incontrolables, pero en la mayoría de los casos, si lo has previsto, si sigues un plan, puedes resolver lo que se presente”.

El danés había quedado atrás, pero en su ascensión se encontraría con más víctimas mortales. Nada la detuvo. Mónica coronó el Everest a las 6 y 30 de la mañana del 24 de mayo del 2007 junto a Ana María Giraldo y Katty Guzmán, después de un largo viaje que había comenzado dos meses antes. Ellas tres fueron las primeras mujeres colombianas en superar los 8.848 metros del pico más codiciado del Himalaya. Hicieron historia. “Llegar a la cumbre cuesta mucho, pero cuando estás ahí, como tu cerebro no funciona muy bien debido a la altura, no alcanzas a entender qué has logrado. Por mi mente pasaban imágenes de mi familia, de mi hija Valentina y a mi boca vino la sensación del sabor del mango. Fue rarísimo. Lo paradójico es que al estar tan arriba comprendes que la cumbre en realidad está abajo. La verdadera cumbre, el objetivo final, no es subir; es bajar y volver a casa con vida, sana y salva”, explica.

Mónica Bernal / Fotografía: Camilo George Jimeno © Revista GENTE Colombia

Bernal, nacida el 19 de febrero de 1980, ex alumna del Liceo Francés de Bogotá y una enamorada de la biología marina –carrera que al final no estudió–, conversó con GENTE cerca de las Rocas del municipio de Suesca (Cundinamarca), donde vive con su hija Valentina (5 años) y su esposo, el escalador argentino Hernán Wilke (36). Son pareja desde hace una década. Ese día de principios de junio nos explicaban el nuevo reto que afrontarían al viajar a la cordillera del Karakórum, zona fronteriza entre Pakistán, China e India, con el fin de escalar otro de los ‘ochomiles’. Según las condiciones climáticas decidirán si suben al Gasherbrum I o al II.

Manual de las alturas

Los escaladores (como Colombia durante el gobierno Samper) todo el tiempo hablan del ‘ochomil’. Un ochomil es un pico que supera los 8.000 metros de altura. En el planeta hay 14 ochomiles, están distribuidos entre las cordilleras del Himalaya y el Karakórum, ubicadas en el continente asiático. El más alto es el que ya subió Mónica: el Everest, seguido del K2 (8.611 metros). Hernán ha coronado dos de ellos, el Broad Peak (8.047 metros) en el 2007, y el Makalu (8.463 metros, el quinto más alto) en el 2008. Mientras ustedes leen estas líneas la expedición de la pareja Bernal Wilke –que tiene un valor de 30 mil dólares y para el que no tuvieron patrocinio– avanza por Pakistán.

Hernán Wilke y Mónica Bernal / Fotografía: Camilo George Jimeno © Revista GENTE Colombia

Después de aterrizar en la capital del país, Islamabad, viajarán dos días en bus hasta Skardu, luego harán ocho horas en jeep a otra población y caminarán durante siete días los 140 kilómetros que los separan del campo base. Es ahí, al inicio de la montaña, donde comienza el reto. Si Mónica logra trepar a la cima del Gasherbrum (el I o el II), se convertirá en la primera colombiana que corona dos ochomiles. Un récord que a la coreana Oh Eun-Sun y a la española Edurne Pasaban les parecería poco (ambas acaban de entrar a la historia por haber coronado los 14), pero que para el montañismo nacional sería más que meritorio. Además, Bernal pretende hacer su ascensión sin oxígeno suplementario o embotellado. Es una subida a puro pulmón. De hecho, toda la expedición de esta pareja será al ‘estilo alpino’, es decir, tendrán las mínimas ayudas, deberán cargar sus equipos, sus carpas, abrirse camino entre la nieve ellos mismos, para coronar. “Para nosotros hacerlo así tiene mucha importancia, es puro fair play (juego limpio)”, explica Hernán.

“Subir el Everest tiene mérito. Pero digamos que es una de las montañas más ‘comerciales’. Cuentas con todas las comodidades: hay carretera hasta el campo base, tienes acceso a comida fresca, entre los 5.200 y los 6.400 metros hay yaks (enormes bovinos de grueso pelaje que soportan hasta 50 kilos de carga). Nada de eso habrá en el Karakórum. Nos dirigimos a una zona de glaciares donde no abunda la comida y, además del peso de los trajes, tendremos que llevar casi 15 kilos a la espalda”. Aunque los Gasherbrum no son tan elevados (no superan los 8.070 metros), al ser ochomiles merecen respeto. Bernal y Wilke recuerdan que allí murió un español en su intento por llegar a la cumbre del II (también llamado K4). El ibérico, obstinado, decidió subir a pesar de que las condiciones climáticas no eran las propicias. “Coronó muy tarde, bajó cansado, pasó la noche a la intemperie –la temperatura puede llegar hasta los 30 grados bajo cero– y después de eso es difícil levantarse. Tienes que ser muy fuerte mentalmente para resistir a la ‘muerte blanca’ que llega con el frío. Siempre habrá víctimas, pero no porque escalar sea peligroso, la mayoría de ellas tomaron malas decisiones. Mi consejo es siempre el mismo: ¿no pudiste llegar a la cumbre? No importa, ella seguirá ahí el próximo año. Se aprende más de las montañas que no coronas que de las que sí”, dice Hernán.

Mónica Bernal y Hernán Wilke / Fotografía: Camilo George Jimeno © Revista GENTE Colombia

La zona de la muerte

Mónica conoce los riesgos y los malestares que deberá sortear en la llamada zona de la muerte (por encima de los 7.000 metros): “Siempre te va a doler la cabeza por la falta de oxígeno. El poco que tienes lo usará tu cerebro para mantener las funciones vitales y tener irrigadas tus extremidades. Debes hidratarte mucho, eso ayuda a prevenir los edemas y las congelaciones, tienes que comer barritas energéticas y permanecer la menor cantidad de tiempo posible a esa altura”. Pero, al igual que Hernán, cree que los peligros son mínimos si todo se planea bien. Más que temores, la montaña le ha dejado enseñanzas. La principal: que solo con inteligencia y perseverancia se alcanza una cumbre. Otra se la dio Carlos Soria, el escalador español que coronó el Everest a los 63 años. “Viéndolo a él, entendí lo importante que es andar a tu propio ritmo y tener paciencia”.

Mónica Bernal en la cima del Everest / Foto: Archivo personal

El montañismo se parece más al ajedrez que a una maratón. Es más una disciplina de estrategia que de puro esfuerzo físico. “La que manda en la cordillera es la mente. Puedes ser un triatleta, tener el cuerpo acostumbrado al trabajo más duro, pero si no eres capaz de soportar el frío extremo, el alejamiento, las condiciones no muy cómodas en las que se duerme en un campamento y la continua sensación de soledad, entonces no vas a poder subir. Hasta los mejores deportistas se derrumban en estas alturas”, dice Mónica.

Mónica Bernal / Fotografía: Camilo George Jimeno © Revista GENTE Colombia

La expedición de la pareja Bernal Wilke durará dos meses. Si el clima los ayuda deberían estar coronando el Gasherbrum alguna madrugada entre el 18 y el 21 de julio. Esta es la primera vez que intentan conquistar un ochomil juntos, será una prueba más de convivencia en la montaña. Pero, ¿qué pasa si no llegan a la cima? “Nada, no pasa nada. Para nosotros la montaña es como una torta y la cumbre es la cereza. Si nos comemos un pedazo del pastel nos quedamos tranquilos; ahora, si podemos quedarnos con la cereza, será una felicidad inigualable. Pero siempre hay que recordar que todo está en tu contra. Solo un 20 por ciento de quienes se proponen llegar a un ochomil, lo consiguen”, dice Hernán. Mónica tiene sus propias conclusiones: “No hacemos este viaje ni por dinero ni porque vayamos a ganarnos una copa, como en el Mundial. Aquí solo nos queda la satisfacción personal. Al final, con o sin cumbre, lo que más le agradezco a la montaña es que uno termina encontrándose con su propio ser”.

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7 comentarios

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7 Respuestas a “Mónica Bernal y los ochomiles

  1. luz stella

    muy bueno el artículo como documento periodístico, felicitaciones

  2. yolanda

    felicitaciones para una excelente representante de la mujer colombiana

  3. yolanda

    felicitaciones para una excelente representante de la mujer colombiana.

  4. stellis

    un articulo muy bien logrado,demostrando la tenacidad de una mujer que logra cumplir todos sus objetivos tanto en el terreno profesional como personal,felicitaciones a Monica por sus logros

  5. jose rafa

    Monica Bernal Bonilla orgullo de Colombia ante el mundo, una mujer valiente que le demostro al pais con su tenacidad que queriendo se logran las metas propuestas, La mujer de los ocho mil metros de altura!!!!!! felicitaciones

  6. Felicitaciones Monica tuve la oportunidad de conocerte en tu tienda de elementos de Montaña cuando vi tu foto de tu subida al monte everest y luego tu rostro te veías diferente pero pude adivinar que eras tu y cuando te oía hablar de tu experiencia podía ver en tus ojos como recordabas con gran agrado lo que viviste, me dio mucha emoción oírte hablar y poder conocer una mujer tan guerrera como ,tu eres un gran ejemplo para nuestro país felicitaciones!!!

  7. Felicitaciones Monica tuve la oportunidad de conocerte en tu tienda de elementos de Montaña cuando vi tu foto de tu subida al monte everest y luego tu rostro te veías diferente pero pude adivinar que eras tu y cuando te oía hablar de tu experiencia podía ver en tus ojos como recordabas con gran agrado lo que viviste, me dio mucha emoción oírte hablar y poder conocer una mujer tan guerrera como ,tu eres un gran ejemplo para nuestro país felicitaciones!!!

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