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GENTE / Edición de Enero de 2012

Martina García / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Martina García,  estrella de la nueva película La cara oculta –dirige Andi Baiz– es la protagonista de la portada de enero de Revista GENTE Colombia. Aquí no verán su cuerpo desnudo (muy bonito, por cierto), aquí los invitamos a que conozcan su vida en París, ciudad donde estudia Filosofía y capital que se ha convertido en su centro de operaciones. Dos de nuestros corresponsales estuvieron en su apartamento, recorrieron con ella la ciudad que suele frecuentar, caminaron junto al Sena y hasta tuvieron una sesión fotográfica secreta en el lujoso Hotel Ritz parisino. “Nunca antes había hecho un reportaje tan íntimo”, nos dijo la bogotana. Pero regresemos de París a la actualidad nacional. De un lado, les presentamos a Reinaldo Torres, un invidente colombiano que podría conquistar el Everest –una historia de superación admirable–, el amor en los tiempos del cólera de la Fiscal Viviane Morales, los retos del nuevo gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo (hablamos con él en su casa de Medellín), ¿saben quiénes son los nietos de Gabo que han brillado en el Hay Festival de Cartagena?, aquí se los presentamos; repasamos la vida del nuevo director técnico de la Selección Colombia, José Néstor Pékerman (de taxista a ganador de mundiales), estudiamos el caso del ‘Chino’ más peligroso del mundo, Kim Jong-un –hijo del difunto líder de Corea del Norte, Kim Jong-Il–; y el experimentado cirujano Felipe Coiffman explica por qué prefiere a las mujeres hechas en la cama que las fabricadas en el quirófano (¡ojo con las operaciones estéticas! Hay que tomar muchas precauciones). Del lado del espectáculo y la cultura: Cristian Meier, el guapo protagonista de Primera dama;  la joven Laura Perico (actriz de Dónde está Ana Elisa) habla de serpientes y vampiros, la bellísima venezolana Marianela González, la figura de La traicionera, nos enseñó cómo se muerde una rosa –¿no entienden de qué hablamos? Abajo pueden hacerse una idea–. Además: el enorme Pedro Almodóvar habló en exclusiva con GENTE, en Los Angeles, sobre La piel que habito y sus problemas con la luz; el escritor Ricardo Silva Romero repasa la carrera de Tim Burton (en un año en el que tendrá dos grandes estrenos), conozcan a la talentosa y joven actriz Greeicy Rendón y al chef colombiano que trabaja en el mejor restaurante del mundo (el Noma); y no se pierdan el humor político de Arias y Troller, quienes hablan de la Profecía Maya, correción: las profecías de la Abeja Maya. ¿Y nuestras columnistas: Vicky Dávila y Natalia Springer? Pues aquí, en este enlace, pueden leer sus textos. Por poco se nos olvida: ¿creen ustedes que el Barça es el mejor equipo de la historia y Lionel Messi el mejor jugador? Ayúdennos a resolver el interrogante. Repasen todo el menú temático de la edición de enero de 2012 a través de las siguientes imágenes.

Reinaldo Torres / Fotografía: Julián Manrique Especial para Revista GENTE Colombia

Esta historia muestra que el ser humano es capaz de superar cualquier adversidad. Reinaldo Torres quedó ciego a los 24 años en las selvas del Caquetá cuando un guerrillero le arrojó una granada. Después de un tiempo en el que se quiso morir decidió luchar y vencer. Sin sus ojos ha corrido la maratón de Nueva York, se ha enfrentado a las cumbres más altas de Colombia, tuvo un hijo y en este momento se prepara para subir al Everest. Si lo logra, será el segundo invidente en llegar al techo del mundo. Reportaje exclusivo de GENTE

Viviane Morales / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

¿Viviane Morales, la mujer encargada de administrar justicia en Colombia, aguantará la lluvia de críticas por su matrimonio con Carlos Alonso Lucio, un hombre polémico por sus contactos con guerrilleros, narcotraficantes, corruptos y paramilitares?

Sergio Fajardo / Fotografía: Manuelalejandro Bonnells, especial para GENTE Colombia

Con el paro armado de la banda de ‘los Urabeños’ en respuesta a la muerte de su jefe, el año empezó durísimo para el nuevo Gobernador de Antioquia. Su mandato será decisivo para él porque además de erradicar las causas de la violencia quiere mostrarle al país que el camino a seguir es con educación y cero tolerancia a la corrupción.

'Los nietos de Gabo' en el Hay Festival / Ilustración: Diego Robayo / Revista GENTE

Uno de los actos más emotivos del Hay Festival Cartagena de Indias, entre el 26 y el 29 de este mes de enero, es el Concurso de Cuento de RCN Radio y Televisión en alianza con el Ministerio de Educación. Allí se premia a los ganadores de una convocatoria en la que anualmente participan miles de niños. GENTE entrevistó a seis pequeños escritores que ganaron este certamen para que nos contaran su emocionante experiencia.

José Néstor Pekerman / Foto: EFE / Revista GENTE Colombia

Esta es la admirable historia de un hombre que creció en medio de la pobreza, que fue taxista en Buenos Aires, que ganó tres mundiales juveniles de fútbol, que nunca jamás ha gritado en su trabajo y que ahora firmó un contrato de cuatro millones de dólares para dirigir la selección Colombia. Perfil de ‘El Caballero del Balón’.

Kim Jong-un / Foto: EFE / Revista GENTE Colombia

La comunidad internacional prefiere mirar a otro lado cuando se habla de la violenta represión existente en Corea del Norte para no despertar la ira de su nuevo joven gobernante, Kim Jong-un, de 28 años, y poseedor de un arsenal nuclear.

Felie Coiffman / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

En medio de la alarma por los riesgos de las prótesis mamarias PIP y a quienes en este 2012 tienen en su lista de propósitos un “arreglo” físico con bisturí, este ilustre profesor de la Universidad Nacional –quien ha pasado más de medio siglo de su vida en los quirófanos haciendo cirugías plásticas y reconstructivas–, les lanza una voz de alerta del peligro que corren.

Martina García / Fotografía: Julián Lineros (París) / Revista GENTE Colombia

La protagonista de la película ‘La cara oculta’ –que se estrena este 20 de enero en Colombia– nos abrió las puertas de su apartamento en la capital francesa. Dos de nuestros enviados especiales recorrieron con ella los lugares que suele frecuentar. Fue una mañana de charlas en el Boulevard Saint- Michel, una tarde de ‘paninis’ junto al río Sena, y una noche de lluvia pasada con cerveza Météor. Encuentros inesperados e íntimas revelaciones. “Siempre había querido una entrevista así”, nos dijo la bogotana.

Cristian Meier / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Después de 20 años de carrera, el actor peruano, protagonista en Colombia de la telenovela ‘Primera dama’, asegura que nunca se había sentido más maduro y más seguro. En este reportaje con GENTE afirma que ya no se esconde, disfruta su rol de padre, elige papeles que lo retan y no tiene ningún afán de conseguir pareja (ni de que se la consigan los medios).

Álvaro Clavijo / Fotografía: Fabián Medina © Revista GENTE Colombia

Actualmente, el sitio más apetecido del planeta para ir a comer es el Noma, un paraíso ‘gourmet’ ubicado en Copenhague, Dinamarca. Ahí GENTE encontró a este bogotano de 26 años, quien, bajo las órdenes de uno de los chefs más famosos y malhumorados del orbe, ayuda a preparar las delicias de la comida nórdica. ¿Quieren reservar? Si lo hacen hoy quizá les den una mesa para el segundo semestre de este 2012, hay muchas peticiones

Marianela González / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Esta hermosa venezolana es la protagonista de ‘La traicionera’, la telenovela del ‘prime time’ de Canal RCN, y a diferencia de su personaje nunca ha querido usar su cuerpo como un arma de seducción; nosotros la convencimos de hacer un poco de ‘femme fatale’ y ahora podemos mostrarla como no se había visto nunca antes. ¡Hey, chama!, ¿por qué te comes esa rosa?

Greeicy Rendón / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Esta joven caleña de 19 años llegó a Bogotá para participar en el ‘Factor Xs’; sin embargo, las casualidades y el ojo experto del director John Bolívar le cambiaron la vida. Hoy se destaca como Daniela Astudillo en la telenovela ‘Primera dama’.

Pedro Almodóvar / Foto: Getty Images / Revista GENTE Colombia

Dice que ya se empieza a sentir viejo (tiene 62 años) y que la luz le causa migrañas. Afirma que su pasión por el cine sigue intacta. En esta entrevista exclusiva con GENTE el director español se reafirma como gran conversador y habla de su nuevo y retorcido filme, ‘La piel que habito’ –nominado a un Globo de Oro–, que se estrena este 20 de enero en Colombia.

Laura Perico / Fotografía: Ricardo Pinzón Hidalgo © Revista GENTE Colombia

Tiene 22 años y un apellido boyacense (aunque es bogotana). Comenzó a actuar a los 14 años en ‘Francisco el matemático’. Es una de las estrellas de la serie de Canal RCN, ‘¿Dónde está Elisa?’ (una de las grandes producciones de 2012). Aquí escribió sobre patear muñecas, su gusto por las serpientes y su lado vampiro.

Barcelona, el mejor equipo del mundo / Foto: EFE / Revista GENTE Colombia

Mientras los expertos debaten el interrogante, GENTE cree que un magnífico plan para 2012 es disfrutar los partidos de esta maravillosa banda de futbolistas liderada por el genio argentino Lionel Messi.

Tim Burton / Fotos: AP (izquierda) y EFE / Revista GENTE Colombia

Es uno de los directores de cine más poderosos del momento, sus películas sobrepasan los tres mil cuatrocientos millones de dólares en recaudo y la revista ‘Vanity Fair’ lo destaca como uno de los influyentes de Hollywood. Dos décadas después del estreno de su ‘Batman regresa’ y en un año crucial para su carrera (presentará dos nuevos filmes: ‘Dark Shadows’ y la animada ‘Frankenweenie’), GENTE recuerda el legado de este hombre, creador de un joven con manos de tijera y esposo de otro personaje de ficción, la actriz Helena Bonham Carter. Por el escritor Ricardo Silva Romero (@rsilvaromero).

DiverGENTE / Humor político por Arias y Troller / Revista GENTE Colombia

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Gina, Petro y Peñalosa / GENTE

¿Qué piensan, qué hacen, qué disfrutan, qué aman y qué no soportan los candidatos con mayor opción a ocupar el segundo puesto más importante de Colombia, el de alcalde mayor de Bogotá? Revista GENTE los acompañó por la ciudad y encontró reveladores rasgos del gobernante que decidirá el destino cotidiano de los habitantes de la capital del país (artículo publicado en la actual edición de Revista GENTE Colombia; octubre de 2011)

Gina, Petro y Peñalosa. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

Por Elizabeth Reyes Le Paliscot y Mónica Meléndez

 Enrique y Gustavo / Caminos distintos

El uno es un excelente urbanista, el otro es un político valiente que destapó las mafias rurales; el uno ama los dulces, el otro no puede ni verlos; el uno siempre ha creído que el socialismo es un fracaso, el otro se echó al monte para hacer la revolución. Ambos, eso sí, son inteligentes y sueñan con ganar la alcaldía de Bogotá

El día que Enrique Peñalosa decidió acompañar a la alcaldesa de Bogotá, Clara López, a un plantón en protesta por el asesinato de un niño apuñaleado en el río Tunjuelito, le fue mal. Cuando llegó le gritaron oportunista. Peñalosa contuvo la respiración y se marchó luego de recordar –en tono fuerte– que ese barrio fue un proyecto de su pasada alcaldía. “No tengan mala memoria”, dijo. Mostró su mejor sonrisa y con estoicismo –en algo le ayudan sus 1,94 metros de estatura–, caminó por el sector durante cuatro horas.

Peñalosa abraza emocionado a los que le piden fotos, alza a los niños, gambetea y hasta aprovecha los semáforos en rojo para treparse a los buses. Cualquiera pensaría que hace bien su trabajo como político, algo que él mismo ha puesto en duda. “Como creo que soy buen alcalde, creo que soy mal político”, ha dicho. Por esta vez, la simpatía –con la que arrasó Samuel Moreno en la pasada contienda– es un asunto superado. “Muchos dicen que no escucha, lo hace, sí, pero con argumentos”, dice Andrés Pacheco que lo conoce hace 20 años. Y agrega: “Lo que pasa es que no es capaz de decir algo en lo que no cree”. Así sea para ganar votos.

Enrique Peñalosa / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

El día siguiente, Gustavo Petro enfiló baterías hacia Ciudad Bolívar, también al sur de Bogotá. A las 11 de la mañana empezó su recorrido en el barrio Candelaria La Nueva, con una hora de retraso. La puntualidad no ha sido su mayor cualidad y su sonrisa no es tan amplia como la de Peñalosa. Sus amigos dicen que le cambia totalmente cuando está con su familia. En público, hace su mejor esfuerzo: saludó, alzó a los niños, tomó salpicón y entregó a todos su periódico en donde expone su programa.

Quienes lo conocen, afirman que verlo en campaña es como ver a otro. No por lo que piensa sino por cómo se comunica con la gente. “Era muy tímido, pero eso ha venido evolucionando”, dice Daniel García-Peña, su amigo y jefe político en esta pelea por la alcaldía. Resulta extraño, pero lo que muy pocos saben es que a pesar de que Petro es solitario y callado, se siente cómodo con las multitudes.

Cachaco vs. costeño

Petro y Peñalosa viven a pocas cuadras de distancia en un barrio de estrato alto en Bogotá. Sus apartamentos superan los 200 metros cuadrados. Pero esto es solo una coincidencia, porque los caminos que han recorrido son muy diferentes. Toda la familia del candidato del Movimiento Progresistas nació en San Pelayo, Córdoba, la tierra del porro. Y él, en Ciénaga de Oro, un pueblo vecino. Desde muy pequeño llegó a Bogotá y luego creció en Zipaquirá. Sin embargo, Petro dice que aunque culturalmente no es costeño, le queda lo bailado. “Es tan buen bailarín que se lo pelean mis amigas”, dice Verónica, su tercera esposa.

De la Bogotá de su infancia tiene el recuerdo de los churros con chocolate que comía en Chapinero y una sala de cine que se llamaba Escala. Lo demás ocurrió en Zipaquirá, donde se formó en un colegio de curas –el mismo de Gabriel García Márquez– y fue famoso por sacar el segundo Icfes del país. En ese pueblo empezó a devorar libros porque era lo que hacía su papá, aunque sus lecturas no tenían que ver con la aventura sino con pensadores como Rousseau.

Gustavo Petro / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Allí también descubrió su pasión por la política. Petro aún recuerda el día en que llegó el periódico a su casa con la foto del ‘Che’ muerto y cuando su papá tuvo una enorme decepción porque a Rojas Pinilla le habían robado las elecciones frente a Misael Pastrana. Eso lo marcó.

Pero mientras esto ocurría con Petro, quien tuvo líos con los curas por indignarse cuando derrocaron a Allende, Peñalosa, que nació en Washington, tenía 16 años. Había crecido en Chapinero y se había enfrentado a sus compañeros porque su papá, que fue el primer gerente del Incora “se convirtió en una amenaza muy grande para los latifundistas”. Muchos de los incorados eran papás de sus compañeros de clase, así que desde pequeño escuchó hablar de igualdad y desarrollo económico. Lo hizo mientras coleccionaba insectos y leía a Julio Verne.

La primera vez que Peñalosa fue al mar, tenía 13 años y solo regresó a Estados Unidos cuando cumplió los 15. “Es curioso porque en Bogotá hay la leyenda de que Peñalosa es un oligarca, pero nunca mi familia fue socia de un club, ni tuvo finca”. Y si Petro sobresalía por ser un estudiante brillante, Peñalosa tuvo que valerse del fútbol para lograr una beca en la Universidad de Duke (Estados Unidos), donde se graduó como economista. De esos años, Peñalosa afirma que se dio cuenta de que el socialismo y el comunismo eran un fracaso, que el desarrollo económico iba a llegar de todas maneras y que lo más importante era cómo se hacían las ciudades.

Revolucionario vs. soñador

Si el candidato del Partido Verde no hubiera sido político y urbanista, con seguridad sería cineasta. Así es. Inició sus estudios en París, pero luego se decidió por la administración pública. Hasta escribió el libreto de Amándote, una telenovela que fue famosa en Colombia durante los 80. En cambio, Petro, siempre ha sido un político en estado puro. Hace 28 años, Jaime Gómez conoció a Petro cuando era un muchachito flaco que usaba jeans, botas viejas y andaba siempre con las manos entre los bolsillos. A los 22 años ya era el Personero de Zipaquirá. “Hablaba de que la paz consistía en solucionarle los problemas a la gente. No gritaba. Lo que hacía era proponer soluciones”. Como Peñalosa –que le lleva seis años–, Petro estudió economía en la Universidad Externado de Colombia, donde no lo sedujo ese mundo de izquierda de los estudiantes bogotanos. En Zipaquirá sí. “Mis vecinos eran obreros y si caminaba cinco cuadras encontraba la pobreza”. Así llegó al M-19 y se convirtió en ‘Aureliano’, el mítico nombre del personaje de Gabo que él usaría en la clandestinidad.

Gustavo Petro en campaña / Foto: Pilar Mejía © Revista GENTE

Es casi una leyenda cómo se tomó un terreno que era de los curas para que lo ocuparan familias pobres de Zipaquirá. Fue en Corinto (Cauca) donde Petro se encontró por primera vez con la guerrilla rural. “La encontré radical: era vencer o morir”. Por fortuna, vino el proceso de paz, que promovió, aunque luego lo capturaron y estuvo preso.

Por su parte, Peñalosa era nombrado como uno de los ejecutivos jóvenes más sobresalientes de Colombia. Fue decano de economía en el Externado, director de planeación de Cundinamarca y secretario económico de Virgilio Barco. Y al mismo tiempo, manejó un cultivo de tomates. Los que no lograba vender, los subía a su Renault 4, que parqueaba al frente de Carulla. De ahí sacó la idea –cuando comenzó en la política– de salir a repartir volantes. Dice que nadie lo había hecho y que fue el primero en poner una foto sonriente en una publicidad política.

A los 32 años tomó la decisión: “No iba a ser un funcionario para siempre, necesitaba votos y todos los cargos anteriores me sirvieron para conocer la ciudad”. Bogotá se le convirtió en una obsesión. Su gran amigo Andrés Pacheco, que lo conoció cuando Peñalosa era profesor, dice que siempre lo escuchó hablar de políticas públicas y del transporte masivo que luego se convertiría en TransMilenio. “Era un soñador”.

Ese fue el año de la Constituyente. Peñalosa se lanzó por primera vez a la alcaldía –esta es su quinta vez–. Era un principiante y Jaime Castro le ganó. Petro ya se había desmovilizado. Daniel García-Peña lo conoció en esa época y recuerda que sobresalía por su lucidez dentro del movimiento político en que se convirtió el M-19. “No tenía pinta de guerrillero sino de nerd”. De esa época, Petro conserva lo que para sus amigos es una obsesión: ser el dueño de la propuesta. Pero eso no quiere decir, como muchos afirman, que toma decisiones solo. “Petro no es sectario, si tienes argumentos, te escucha”, dice García-Peña.

Enrique Peñalosa en campaña / Foto: Pilar Mejía © Revista GENTE

Exalcalde vs. excongresista

Cuando puede, Peñalosa sube dos veces por semana a La Calera, en bicicleta. Es un viejo hábito que cultivó desde los 80, cuando con su esposa madrugaban a contar a los que utilizaban bicicleta vía a Mosquera.

Aunque parecía una locura, Peñalosa sabía lo que hacía. Al segundo intento a la alcaldía, Mockus le ganó, pero la tercera fue la vencida. De su administración le queda un título que nadie le niega: le cambió la cara a Bogotá. La transformó con el TransMilenio, las megabibliotecas y las ciclorrutas. Fue un alcalde constructor. Pero el cemento es algo en que lo encasillan. “Yo fui la persona que en Bogotá empezó a hacer cosas para el ser humano. Cemento sí, pero para aceras”, es su defensa. Zoraida Rozo, que fue su segunda a bordo durante la alcaldía, dice que es un obsesivo con el espacio público. “Andaba con su libreta de contravenciones y hasta le puso un parte a un ministro. Además, tenía una máquina para tumbar –él mismo– los pasacalle”.  Peñalosa no duda en afirmar que es uno de los urbanistas más influyentes del mundo, algo por lo que también lo tildan de prepotente. Sin embargo, los que lo conocen aseguran que se burla de los que se van en la silla de atrás del chofer. “Le parece ridículo marcar la diferencia”. Y es muy cercano a la gente, dice un peñalosista.

Y mientras Peñalosa era alcalde, Petro también hacía lo suyo aunque sin montar en bicicleta. Por eso sus amigos dicen que si camina, es para seguir pensando y que la única vez que lo vieron jugando fútbol fue estando preso. Su estrellato comenzó en la Cámara de Representantes, donde se hizo famoso por sus debates contra la corrupción y luego al denunciar el paramilitarismo. Inclusive, le hizo uno a Peñalosa, por las losas de TransMilenio.

Desde entonces, Petro ha tenido una silla en el Congreso. Pero su arrojo le ha traído muchos problemas. Lo han ‘chuzado’ y amenazado de muerte desde hace una década. Y lo que al comienzo fue motivo de orgullo, en la era de Álvaro Uribe se convirtió en su talón de Aquiles. Su pasado como guerrillero es lo que más le critican hoy los electores, algo que para él tiene una razón: “Si le preguntas a un joven que ni siquiera nació en esa época, su visión es la que les contó Uribe”.  Paradójicamente, la historia los volvió a poner de frente porque Uribe apoya hoy en público a Peñalosa.

La gente se acostumbró a verlo con una gabardina blindada, mientras dormía con una ametralladora debajo de la cama. No se armó siendo guerrillero, pero tuvo que hacerlo cuando se les enfrentó a los parapolíticos. Pero se aburrió. “Yo no hice la paz para esto”, le dijo a GENTE. Ahora, en campaña, debajo de esa chaqueta blanca de Progresistas, solo lleva su camisa. ¿El peligró pasó? Petro dice que no. ¿Qué si vive con miedo? Claro, pero no se acobarda.

Gustavo Petro / Foto: Pilar Mejía © Revista GENTE

Progresista vs. Verde

El candidato del Partido Verde se escuda en que Petro sólo tiene experiencia como congresista y que no ha administrado ni un parqueadero, comparándolo con Samuel Moreno, quien hoy está preso por el ‘carrusel de la contratación’. Petro, por su parte, ha dicho que si lo que quieren es convertir a Bogotá en una empresa privada, “entonces no hagan elecciones y contraten a un gerente”.

Para Petro, Bogotá tiene dos retos. Uno es el cambio climático. “Lo que ha hecho la ciudad es depredar”. El otro tiene que ver con acabar con la segregación social, por eso ha repetido hasta el cansancio que primero los cerebros que el cemento. Peñalosa, en cambio, dice que la mitad de Bogotá está por construir. Sueña con hacer un parque en Tominé. También un teleférico desde Usaquén a La Calera y cientos de kilómetros de vías peatonales para bicicletas. “Aquí piensan en metros, en autopistas, pero lo que realmente necesitamos es espacio público”.

Enrique Peñalosa / Fotografía: Pilar Mejía © Revista GENTE Colombia

Sin duda, polos opuestos. Hasta en los pequeños detalles. Petro tiene seis hijos con tres mujeres –ya se hizo la vasectomía– y su sueldo se le va en sostenerlos. Le gusta el ají y desde pequeño le huye al dulce. Ni siquiera lo seduce el chocolate. En cambio, Peñalosa tiene un escondite donde guarda sus preferidos: las trufas Lindt, azules y rojas. Petro nunca ha fumado, tiene muy pocos buenos amigos y se la pasa pegado a su BlackBerry interactuando con sus seguidores en las redes sociales. Y si a alguien admira, es a Bolívar, del que colecciona cuadros.

Peñalosa le dice ‘novia’ a su esposa Liliana Sánchez, con quien acaba de renovar votos luego de 30 años de casados. Dejó de correr por culpa de una molestia en su espalda y tiene un mal recuerdo de la niñez: se voló la falange del dedo índice con un volador. Es adicto a la Coca-Cola Light y también es creyente. En su casa y en su sede política mantiene una veladora prendida. Por su parte, Petro lleva en el cuello una cadena de oro de La Milagrosa que le regaló su esposa y que prefiere llamar ‘la cadena de los afectos’.

¿Qué los aleja más? Peñalosa dice que el amor por la ciudad. “Para él (Petro) esto es, simplemente, un paso más en su carrera política”. Petro lo resume en dos modelos de ciudad. La de Peñalosa es del siglo XX y la de él, del siglo XXI.

 Gina Parody: “Encontré a mi pareja de baile”

La única mujer que en Bogotá sueña con llegar a la alcaldía anda ahora feliz abrazada al exalcalde Antanas Mockus. GENTE quiso conocer su faceta más personal, por eso la sorprendimos con unas preguntas distintas y divertidas

Gina Parody y Antanas Mockus / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

 GENTE: Estamos en la recta final de la campaña, cuéntenos ¿cuál es su miedo más grande?

–Le voy a hablar del ámbito político. Y aquí le confieso que mi miedo es que no ganemos la lucha contra la violencia y la corrupción, que nos gane el “todo vale”. Sin embargo, hoy me siento fuerte por la alianza con Antanas. En esta cada uno aporta lo mejor de sí. Para conquistar el corazón de los bogotanos y que nos ayuden a que la confianza y la transparencia venzan.

GENTE: ¿Es verdad que Peñalosa es el candidato de Uribe y Gina de Juan Manuel Santos?

–¡Ah no!, eso sí hay que preguntárselo al Presidente, que no creo que lo pueda decir porque incurriría en una ilegalidad. Tenemos una cercanía de muchos años porque nos tuvimos confianza en lo político.

GENTE: Pero, ¿qué tan cerca está el Palacio Liévano de la Casa de Nariño?

–Muy cerca, y esa cercanía es fundamental.

GENTE: Para llegar al Palacio Lievano debe vencer a sus contrincantes. A propósito, ¿qué se siente competir contra un grupo en donde solo hay hombres?

–Pues es ver cómo los derechos de la mujer todavía están rezagados en la política colombiana, y esa es la gran puerta que abrió Antanas en Bogotá. Dijo: “Le abro la puerta a la nueva generación y a la mujer”, y eso toda la vida se lo vamos a tener que agradecer a él las mujeres en Colombia.

GENTE: Hablemos de Bogotá, ¿a qué no le pondría pico y placa?

–A las motos. Para los vehículos haría una cosa que se llama el Pico y Placa Voluntario, que es un elemento de cultura ciudadana. Que la gente por sí misma diga: “Hoy mismo yo me pongo mi pico y placa”, sin que haya una ley que se lo obligue.

GENTE: ¿Y qué es lo más feo de Bogotá?

–Pues en este momento Antanas me propuso ponerme unas gafas para ver todo positivo y sacar lo mejor de sí. Hay mucho por hacer por Bogotá, pero viéndolo desde el plano positivo.

Gina Parody / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

GENTE: ¿Si usted ganara 19 millones de pesos al mes le alcanzaría para tanquear dos carros?

–Por supuesto. Y más, cuando se trata de recursos de los colombianos, eso es sagrado y hay que tener mucho cuidado con cómo se tratan.

 GENTE: ¿Usted cree que una persona que gana 190 mil pesos mensuales ya no es pobre?

–Es una discusión política y técnica. En el plano técnico hay que trazar una línea de pobreza para poder combatir la pobreza extrema, y esa línea la trazaron en 190 mil. En  el plano político lo que tenemos es que hacer crecer la ciudad, que significa trabajo formal, y, por tanto, los 190 mil pesos son una miseria. Son dos planos distintos pero complementarios.

GENTE: Todas las encuestas apuntan que la pelea por la alcaldía está entre usted, Peñalosa y Petro. Así que, aquí entre nos, si no es usted, ¿a cuál de los dos prefiere?

–Nosotros estamos haciendo una alianza para sacar lo mejor de Mockus, lo mejor de Gina. Y lo que queremos es que nadie vote en contra de, por eso tenemos esas gafas “de ver lo mejor de”, que la gente pueda ver lo mejor de Peñalosa, lo mejor de Petro, y lo mejor de nosotros, que es “lo mejor de lo mejor”.

GENTE: ¿Le parece si nos revela algunas cosas suyas muy personales?

–Por supuesto. Adelante.

GENTE: ¿Cuál olor la transporta a la infancia?

–El chocolate. Como chocolate todo el día.

GENTE: ¿Y cuál ha sido su mayor atrevimiento?

–Una vez cuando era chiquita fui a una tienda y pagué con monedas de monopolio.

GENTE: ¿Usted hace decenas de discursos, pero revélenos cuáles son las frases que más utiliza?

–“La transformación de la política”, “los resultados son importantes, pero los medios son aún más importantes”, “la igualdad en el acceso a las oportunidades”. Y de Gina: “valiente, independiente, orgullosa” y aunque no lo crean, “tímida”.

GENTE: ¿Y actualmente cómo definiría su estado actual de ánimo?

–Feliz, decidida a trabajar y dar lo mejor de mí.

GENTE: ¿Cuál es su posesión más preciada?

–Mi alma.

GENTE: ¿Cuál considera que es la peor miseria?

–La que veo en Bogotá diariamente, cuando salgo a caminar por las calles. Veo que la ciudad necesita crecer económicamente para aumentar los ingresos de los ciudadanos.

 GENTE: ¿Cuál es la mejor cualidad de una mujer?

–Ser mujer.

 GENTE: ¿Y de un hombre?

–La honestidad.

GENTE: ¿Quién es su héroe de ficción?

–La mujer maravilla. Y el de no ficción, el real, Antanas.

GENTE: ¿Dónde y cuándo es feliz?

–Soy feliz muchas veces al día, pero hasta para ser feliz hay que tener disciplina, estar permanentemente en el presente, gozándose la vida aquí y ahora.

GENTE: ¿Quién es el más grande amor de su vida?

–Mi sobrina Alejandra.

GENTE: ¿Qué no perdonaría?

–No, yo perdono todo. Por una razón un poco egoísta y es que no me gusta tener resentimientos, me hacen mucho daño.

GENTE: ¿Qué la hace reír?

–¡Uff!, mi sobrina, y Antanas me hace reír desde que lo veo hasta que me despido de él.

GENTE: ¿Y llorar?

–Las emociones, tanto las felices como las tristes.

GENTE: ¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?

–Hoy me enfrento al mayor reto que he tenido en mi carrera pública, con la confianza de Antanas.

GENTE: ¿Cuál ha sido el mejor piropo?

–Pues en la Costa cuando uno camina por las murallas que le dicen: “¡Mami!, ¡mami!”, yo nunca he entendido por qué le dicen así a uno, ¿qué es?

GENTE: ¿Es Antanas Mockus su pareja perfecta?

–Yo creo que la pareja ideal de Antanas se llama Adriana Córdoba (la esposa). Pero le oí el otro día a alguien algo divino: cuando uno encuentra la pareja perfecta, baila con ella toda la vida. Y toca estar en ese baile.

Notas Archivo: Más de Gustavo Petro en el perfil publicado por Revista GENTE Colombia en Mayo del 2009. Más sobre Enrique Peñalosa, en aquel momento con los llamados ‘Tres tenores”, artículo publicado en septiembre de 2009. Nuestro director entrevistó a Gina Parody el pasado mes de junio.

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GENTE / Octubre de 2011 / Madonna

Madonna / Portada GENTE / Octubre de 2011 / Fotografía: ©Steven Meisel / Arts + Commerce

Madonna es la estrella de la portada del mes de octubre de 2011 de Revista GENTE Colombia. La ‘Reina del Pop’, la diosa de la reinvención, la mujer de 53 años que desde hace tres décadas domina el panorama musical, estrena su película W.E., prepara nuevo disco y alista un perfume. La intérprete de Holiday, habló en Toronto (Canadá), cara a cara, con el enviado especial de GENTE, Mario Amaya. El reportaje está acompañado de un set de imágenes de lujo, realizadas por Steven Meisel –uno de los fotógrafos más importantes del mundo y amigo íntimo de la diva–, quien la había retratado para su polémico y erótico libro Sex (estas fotos, las mejores de Madonna en los últimos tiempos, fueron publicadas  en Vanity Fair, GENTE compró los derechos de las mismas para Colombia). ¿De qué habló la ‘Chica Material’?  ¿Cómo es estar con Madonna frente a frente? ¿A qué huele? ¿Cuáles son sus diseñadores de moda favoritos? ¿Qué dice de las obsesiones? Todo eso podrán leerlo en el número de Revista GENTE Colombia que comienza a circular este viernes 7 de octubre.

Además: Vicky Dávila, en su columna, le pregunta al presidente del Senado, Juan Manuel Corzo: ‘¿Por qué no te callas?’; visitamos el pueblo colombiano –La Jagua, Huila– donde viven las brujas (¡de que las hay, las hay!), cubrimos el último trecho de carrera que se disputan los candidatos Gina Parody, Gustavo Petro y Enrique Peñalosa por la alcaldía de Bogotá, ¿quién ganará?; y la historia de San José de Uré, uno de los municipios que más recibía regalías en el país, pero estaba inundado de pobreza y corrupción. También en esta edición: conozcan a nuestra ‘Dama del espacio’, Adriana Ocampo, la colombiana de la NASA; entrevista con Johana Acosta, una mujer víctima del racismo que, luego de habérsele negado la entrada a un conocido bar en Cartagena, espera ser una de las primeras cobijadas por la Ley antidiscriminación; el calibre del ‘Tigre’ Radamel Falcao, que ruge en la Liga Española. Del lado más sexy, les presentamos a Milla Sánchez, la sensual salvavidas de ‘Duro contra el Mundo’. De la televisión y el teatro: Juan Pablo Espinosa, de El secretario, Carolina Ramírez, quien vuelve al teatro con el montaje Toc Toc; Cony Camelo, quien repite en el Factor Xs; Isabella Santo Domingo posó y escribió ‘al natural’ para GENTE. Ah, ¿saben quien es el colombiano que puede ganar miles de dólares en un día usando unas cuantas cartas?, descúbranlo aquí. Recorran el menú temático de nuestra edición de Octubre de 2011 a través de las siguientes imágenes.

Brujas. / Fotografía: Julián Lineros © Revista GENTE Colombia.

A pesar de lo que piensan los incrédulos, las brujas existen. Eso lo comprobó GENTE en La Jagua, un pueblo a dos horas de Neiva, en donde se les encuentra en cada esquina. A propósito de la celebración de ‘Halloween’, qué mejor que leer esta crónica exclusiva.

Gina, Petro y Peñalosa. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

¿Qué piensan, qué hacen, qué disfrutan, qué aman y qué no soportan los candidatos con mayor opción a ocupar el segundo puesto más importante de Colombia, el de alcalde mayor de Bogotá? GENTE los acompañó por la ciudad y encontró reveladores rasgos del gobernante que decidirá el destino cotidiano de los habitantes de la capital del país.

Pueblo rico, pueblo pobre. / Fotografía: Julián Lineros © Revista GENTE Colombia.

Con sus cinco calles destapadas, San José de Uré es el municipio más joven del país y gracias al níquel es potencialmente uno de los más ricos. Sin embargo, la plata de las regalías se esfumó –el alcalde, hoy preso por intentar desviar 8.000 millones de pesos de la salud–, las bacrim rodean al pueblo y una escandalosa cifra de candidatos promete el paraíso: hay 117 aspirantes al Concejo y ocho a la Alcaldía. Crónica política de GENTE en la otra Colombia.

Adriana Ocampo / Foto: Archivo particular.

Adriana Ocampo es colombiana, geóloga planetaria y trabaja en la NASA. Es la directora de la primera misión espacial a Júpiter, impulsada por energía solar. Si todo sale bien, Juno –así se llama la nave que lidera– revelará qué hay en el planeta gigante. Perfil de GENTE de una mujer que, literalmente, vive en las estrellas.

Johana Acosta. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

Esta joven abogada, que libra una larguísima y extenuante batalla legal contra los propietarios de dos establecimientos públicos de su natal Cartagena en donde le negaron el acceso por su color de piel, conversó con GENTE a propósito de la nueva Ley que penaliza cualquier acto de discriminación en Colombia.

Madonna / ©Steven Meisel / Art + Commerce

Tiene 53 años y su reinado sigue vigente. Madonna acaba de estrenar película, ‘W.E.’, trabaja en las composiciones de su nuevo álbum, planea lanzar el perfume: ‘Truth or Dare’ y se rumora que será la principal estrella del Super Bowl en febrero de 2012. La madre de cuatro hijos, la exesposa de dos estrellas de cine, el demonio según los papas, repasó su carrera, nos contó sobre su gran amor y su filosofía de vida. La ‘Reina del Pop’, cara a cara, con GENTE

Radamel Falcao. / Foto: AP.

A pesar de la contundente derrota ante el Barcelona (5-0) en el Nou Camp, Radamel Falco García demostró con sus primeros zarpazos que será uno de los protagonistas de la exigente Liga de España junto a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Y mientras lo ovacionan en la cancha, su vida en Madrid sigue siendo la de un muchacho tranquilo y sencillo.

Milla Sánchez. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

Milla Sánchez / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Quizás el nombre no les suene mucho, pero si les decimos que esta hermosura llanera de 25 años es la salvavidas del programa concurso ‘Duro contra el mundo’, la cosa cambia, ¿no? Las noches de los sábados nada serían sin ella en sus pequeños biquinis.

Juan Pablo Espinosa. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

Es el protagonista de la comedia ‘El Secretario’, de Canal Caracol. Pero, hace siete años, cuando regresó al país tras estudiar en el Emerson College, en Boston, estaba era listo para mostrar sus conocimientos de la actuación clásica. Sin embargo, se encontró con que a los directores de ‘casting’ les interesaba más el estado de sus abdominales.

Diana Mina. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

Está a punto de entregar la corona que la certifica como tercera princesa en el Concurso Nacional de Belleza. Ha sido un año duro. Su elección como representante de la Capital a este certamen estuvo llena de polémicas. Algunos la llamaron a su casa a insultarla, a decirle que una ‘negra’ no podía representar a los bogotanos.

Isabella Santodomingo. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

Es actriz, madre de una adolescente rockera, presentadora de televisión, jurado de ‘Protagonistas, el Reality’ (de Univisión) y creadora de la saga ‘Los caballeros las prefieren brutas’ –su segunda temporada se estrena el 13 de octubre por el canal Sony–. La barranquillera escribe para GENTE sobre sus días en patines, sus reflexiones frente al mar, su maestría en almohadas y las mañanas de ordeñar vacas.

Mayú Roca. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Es el mejor jugador profesional de póker de Colombia. Tiene 24 años, ha llegado a ganar hasta 200 millones de pesos en un torneo, acaba de recibir su primer brazalete en el World Championship of Online Poker y es uno de los favoritos para terminar a la cabeza del Latin America Poker Tour, que se realiza en Medellín (entre el 12 y el 17 de octubre). ¿Cuestión de suerte? No, de práctica, intuición y constancia.

Carolina Ramirez. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

Después de ‘La Pola’, la actriz caleña (28 años) regresa al teatro en la comedia ‘Toc Toc’, que ha sido un éxito en Argentina, México, Brasil y España. Interpreta a Lilí, una mujer que no puede evitar repetir cada frase que dice. Recargada, reflexiva y relajada, la exbailarina de Incoballet nos contó por qué ella es un ‘Cisne Negro’.

Cony Camelo. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia.

La recordada actriz de ‘Los Reyes’ no pierde el tiempo: regresó a los dramatizados en una nueva versión de la telenovela argentina ‘La malparida’ –producida por Fox Telecolombia para el Canal RCN–, participa en la segunda temporada del ‘Factor Xs’, realiza un proyecto de teatro de improvisación y prepara el lanzamiento del primer álbum con sus composiciones. Y le queda tiempo para divertirse posando para GENTE.

Homenaje. / Fotos: EFE y Canal Starz.

Andy Whitfield, protagonista de la exitosa serie ‘Spartacus’, murió hace unos días. Así se unió a una lista de jóvenes y talentosas figuras del cine mundial a los que la muerte sorprendió en la cúspide de sus carreras. Al contrario de sus creadores, sus personajes de ficción vivirán para siempre. Homenaje de GENTE.

DiverGENTE. / Por: Arias y Troller © Revista GENTE Colombia.

DiverGENTE. / Por Arias y Troller © Revista GENTE Colombia.

Vicky Dávila. / Revista GENTE Colombia.

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Steve Jobs (1955-2011)

A los 56 años, falleció el gran cerebro creador del mundo Apple. Este es el perfil sobre Steve Jobs que escribió nuestro colaborador Álvaro Montes, para la edición de febrero de 2010 de Revista GENTE Colombia.

Steve Jobs / Revista GENTE Colombia / Febrero, 2010 / Foto: Zuma

Si alguien se parece a la popular figura mitológica del Ave Fénix que tanto se utiliza para referir a quienes vuelven de la muerte, ese es Steven Paul Jobs. La misma semana en que nació fue rechazado dos veces, primero por sus padres biológicos, dos jóvenes universitarios que lo entregaron en adopción, y enseguida por los primeros candidatos a padres adoptivos, una pareja de abogados de San Francisco, que a últimahora cambiaron de parecer y prefirieron buscar una niña. Estuvo en las oscuras cavernas de la drogadicción durante su vida juvenil, de donde salió de milagro y en su vida adulta, después de ser sacado a patadas por sus propios amigos y socios de la empresa que él fundó y llevó a la cima, regresó para levantarla otra vez y triunfar en los negocios. Hace apenas un par de semanas, tras vencer una enfermedad que casi lo lleva a la tumba, regresó al escenario para presentar el último juguete de Apple, el celebrado computador tipo tablet bautizado iPad. No hay manera de vencerlo. “Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida”, suele decir. Es un boxeador que es difícil de tirar a la lona. Y cuando ocurre vuelve a levantarse. Eso parece estar relacionado con el hechizo que siempre sintió por la figura de Cassius Clay. Steve Jobs nació un 24 de febrero de 1955, el mismo día en que el entonces joven boxeador venció a Sonny Liston y dio inicio a su leyenda.

Años después, cuando Apple comenzó a brillar en el negocio informático, Cassius Clay sería la imagen de la campaña publicitaria “Piense diferente”, con la que Jobs quería mostrar a los consumidores de todo el mundo que su marca era otra cosa y que la consabida beligerancia de Muhammad Ali inspiraba muy en el fondo al creador de los computadores Mac. Jobs nació en el lugar apropiado en la época indicada. A comienzos de los años sesenta, Palo Alto, en California, empezaba a convertirse en epicentro de la industria electrónica mundial y con apenas 12 años, Jobs tuvo el olfato para comprenderlo.Conoció allí el computador –inventado hacía mucho tiempo– cuando participaba en las reuniones del club de exploradores de Hewlett-Packard, en Cupertino. Fue un amor a primera vista con el reino del silicio y del que jamás se separaría. Fue allí, en ese club de niños interesados en la tecnología, en donde encontró a un personaje que sería clave en su vida: Steve Wozniak, un agudo y talentoso prospecto de ingeniero, con quien fundaría más adelante Apple Inc.

El padre adoptivo de Jobs, un obrero de San Francisco, se esforzó para asegurarle un futuro universitario y de hecho lo logró al enviarlo a la costosa Universidad Reed College, en Oregon. Para eso, invirtió todos los ahorros de su vida proletaria. En ese punto salió el lado oscuro de Steve Jobs. Abandonó los estudios al terminar el primer semestre y se dedicó a vagabundear por los pasillos de la universidad, dormía en el suelo y se alimentaba con los desechos de comida en los restaurantes. “Fue bastante aterrador en ese momento, pero mirando hacia atrás fue una de las mejores decisiones que tomé. Apenas me retiré, pude dejar de asistir a las clases obligatorias que no me importaban y comencé a asistir a algunas a las que se veían interesantes”, confesaría mucho después. De regreso a casa y en contacto de nuevo con su amigo de infancia Steve Wozniak, fundaron juntos Apple, en el garaje de sus padres, y empezaron a crear computadores personales, convencidos de que en algún momento este tipo de máquinas, una rareza por esos días, llegarían a ser más o menos populares. Steve tenía entonces 20 años y antes de cumplir los 30 Apple valía 2.000 millones de dólares y empleaba 4.000 personas y su principal producto, el legendario Macintosh, era ya un hito.

Steve Jobs / Foto: Zuma

No obstante, también puede verse el vaso medio vacío. Arrogante a más no poder, jefe despótico, negociante despiadado, megalómano irredimible e irritantemente egoísta, son algunas de las definiciones que de él hace Steve Wozniak, el genio tecnológico detrás del trono. Sin embargo, él a medida que crecía empresarialmente se hizo inmune a las críticas. “No hay que permitir que el ruido de las opiniones ajenas silencien la voz interior de uno. Hay que tener el valor de seguir el corazón y la intuición. Todo lo demás es secundario, decía Jobs. Protegido por esta coraza, en los primeros años dorados de Apple, por los días en que inventó la computadora Macintosh, a principios de los ochenta, su egolatría estaba en plena efervescencia. Se daba el lujo de recibir con los pies descalzos sobre el escritorio a los ejecutivos de IBM y otras grandes compañías que querían hacer negocios con él. En las noches de verano, convocaba a sus empleados a la playa y les hablaba con el mar a la espalda sobre sus visiones del futuro de la tecnología. “Se creía Jesucristo”, dijeron de él. Y esa actitud le llevó al descalabro, porque mientras su eterno archirrival Bill Gates –nacido también en 1955 y con quien llevó vida paralela de competencia personal y odio comercial– se adaptaba a las tendencias de la industria y participaba en el naciente mercado del PC de estándares abiertos, Jobs mantuvo la propiedad exclusiva sobre las tecnologías Mac, lo que hizo que sus productos fuesen más costosos e incompatibles con el resto del ecosistema informático.

Apple se quedó con el 2 por ciento del mercado y sus propios socios decidieron despedirlo de la empresa que él mismo había fundado. “Fue devastador –confesó en un discurso ante estudiantes de Stanford hace poco– había desaparecido aquello que era el centro de mi vida adulta”. Pero regresó cinco años después, volvió para ser el dueño y poner a Apple en el puesto en el que está hoy, una de las industrias más pujantes del momento. “No pierdan la fe. Estoy convencido de que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tienen que encontrar eso que aman”, sentenció. Adorado como un profeta, sus admiradores en todo el mundo le han endilgado méritos que él no tuvo. Sus fans le tienen por inventor del cine de animación, creador del sistema de ventanas y del ratón de computador y hasta inventor de los reproductores de música digital. La revista Fortune lo calificó hace poco como el empresario de la década, a pesar de que no figura en las famosas listas de los más ricos del mundo. Nada mal para un hombre que en realidad no ha inventado nada. El sistema de ventanas, el ratón y otras novedades del primer computador Macintosh las copió –sin derecho– de los laboratorios Xerox en Palo Alto, a donde los ingenuos ingenieros de Xerox lo invitaron cierta vez para mostrarle los proyectos experimentales que este laboratorio estaba preparando.

No hay un solo producto de Apple que no esté basado en una idea original de otra compañía. ¿Entonces cuál es el secreto de su éxito? Jobs tuvo la capacidad innovadora para mejorarlos y ofrecer un resultado superior e irresistiblemente atractivo. El iPod, con su deliciosa rueda, el MacBook Air que cabe en un sobre de correo, la película Toy Story, la tienda iTunes que vende canciones a 90 centavos de dólar, y el teléfono iPhone con su suave pantalla táctil hacen parte de esas refinadas delicias de la tecnología que solo pueden compararse con una exquisita fragancia. “Me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: ‘Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?’. Y cada vez que la respuesta ha sido ‘no’ por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo”, dice para mostrarse como un inconforme. Jobs se metió en la industria del cine, sin saber nada de eso, y triunfó como ningún otro con sus estudios Pixar, al punto de que Disney tuvo que hacerlo socio, so pena de sucumbir. Retó a las más poderosas industrias de teléfonos móviles, un segmento en el que también era un completo novato, y hoy les atormenta la vida con su teléfono iPhone; y triunfó en la venta de música, sin experiencia alguna en esa materia.

La última vez se le vio, hace dos semanas, en vísperas de su cumpleaños número 55 y después de superar un cáncer de páncreas, presentando ante las cámaras de televisión su último gadget y anunciando una nueva campaña quijotesca: quiere conquistar el mundo de los libros electrónicos, en donde Amazon es el rey. Una frase que pronunció alguna vez cuando un técnico lo contradijo sobre la viabilidad de uno de sus nuevos proyectos, lo retrata en toda su dimensión: “En mi vida no está la palabra imposible”.

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Yeimy Paola Vargas

Yeimy Paola Vargas. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Difícil de creer, pero cuando era pequeña, esta cartagenera del barrio Chapacuá, acumuló suficientes frustraciones como para concluir que los concursos de belleza no eran para ella. Ganó siete, se convirtió en cotizada modelo, intentó como presentadora y ahora asegura haber encontrado su vocación en la actuación. En la telenovela del Canal RCN ‘El Joe’, protagonizada por su novio Jair Romero, la morena interpreta a Adela, esposa del sabio compositor de ‘La noche’

¿Cuándo se dio cuenta de que era bella?, pregunta el periodista. “Nunca”, responde la ex reina (siete veces, incluyendo Reina  Mundial del Café, Miss Caribe y Miss Internacional). La respuesta es sincera, a medias. No se come el cuento, y no flota por ahí con la actitud de soy la más bella, pero hoy Yeimy Paola Vargas Gómez tiene claro que es una mujer bonita.

Yeimy Paola Vargas. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Tan claro, que ha estudiado cada gesto y cada parte de su cuerpo; tiene su ángulo favorito para las fotos y asegura (ella, y solo ella), que no le gusta su cola. De pequeña lloró más de una vez, regresando a casa, después de haber participado en algún reinado infantil, con muy poco éxito. “Siempre quedaba de última, al fondo, aplaudiendo”. Y en algún momento pensó que, como muchas de sus amigas, terminaría la universidad, se casaría, tendría hijos y trabajaría de secretaria en alguna oficina pública o de asistente en algún banco. El futuro con el que sueñan miles de jovencitas de los barrios populares de su natal Cartagena.

Yeimy Paola Vargas. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Por fortuna, no fue así. Realmente es mucho mejor ver aparecer sus interminables piernas en una pasarela o su rostro de facciones perfiladas en la pantalla interpretando a la novia de Joe Arroyo en la telenovela El Joe, que haber tenido que hacer fila en un banco, bajo el calor del Caribe, para disfrutar de una fugaz aparición de su belleza.

Sólo a los 15 años comenzó a darse cuenta de que, “quizás”, era bonita. “¿Dónde tenía guardado todo eso?”, le preguntaron cuando, finalmente, decidió cambiar las pantalonetas de baloncesto (largas y poco sexy) y la falda del colegio, por unos jeans que enmarcaban su impactante silueta. Fue por la misma época en que las vecinas comenzaban a acosar a su mamá con el cuento de que “la pelá’ tiene pinta como pa’ reina”. “Ella les decía que sí, que cuando cumpliera 18, pero yo sabía que era para que la dejaran tranquila, que en ningún momento me iba a mandar”.

Sin embargo, era tanta la insistencia de las señoras del barrio que Yeimy puso todo en manos de Dios. “Le dije que si ese era mi futuro me lo hiciera saber de una manera inusual”. Se podría decir que Dios la escuchó. Un estilista, Carmelo Gamarra, la vio en un bus y le propuso que participara en el reinado popular (eso sí que es inusual). Ganó y empezó un recorrido que la llevó a convertirse en la primera reina popular elegida para representar a Cartagena en el Reinado Nacional de la Belleza, donde ocupó el segundo lugar, tras una polémica que coronó como nueva soberana a la representante del Valle, Catherine Daza Manchola.

¡Piernas cerradas, señorita!

“En algún momento pensé: ¿Qué tal que hubiese sido Señorita Colombia? Ahora creo que no hubiera cambiado mucho, la verdad, yo sentí que había ganado, así no tuviera la corona ni el cetro. Siento que para todo el país yo fui la reina”. Con o sin corona, Yeimy sabe que el concurso, aunque no le dejó todo el dinero que soñó, sí le cambió la vida. “Me ahorró camino, me abrió puertas. Por ese lado me siento bendecida, sé que a muchas les toca más duro, aunque, para mí, tampoco ha sido fácil llegar donde estoy”.

Yeimy Paola Vargas. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

La adolescente basquetbolista se convirtió en joven reina, para lo cual tuvo que aprender a usar tacones, cambiar su modo de vestir y hasta de hablar. “Cuando llegué a Bogotá me dijeron que no podía seguir usando los gorritos que me ponía de medio lado, que no debía sentarme con las piernas abiertas, ni hablar sacudiendo las manos como las muchachas del barrio; llega un momento en que sientes que todo lo haces mal”. Tan pronto terminó su extenso reinado le llovieron propuestas de modelaje. Un sueño que puede ser una pesadilla. “Llega un momento en que empiezas a sentir que ya no te llaman como antes, y vas a los desfiles y te encuentras con niñas de 16 años que son más altas que tú, y empiezas a enfrentarte a tus inseguridades: ¿será que estoy gorda?, ¿será que estoy fea?, y si uno no tiene los pantalones bien puestos y los pies en la tierra, puede ser muy difícil”.

Yeimy Paola Vargas. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

La ventaja es que Yeimy siempre ha sido muy aterrizada. Cuando se dio cuenta de que el modelaje no iba a durar para siempre, comenzó a buscar alternativas. “Quise ser presentadora, pero el oficio no me llenaba”. Y probó con la actuación. “Era mi última opción. Cuando lo hice encontré algo que realmente me apasionaba, me emocionaba con cada escena, no me importaban las jornadas largas de trabajo bajo el sol de Barranquilla, me encantaba leer el libreto y meterme en el cuento del personaje”.

Yeimy Paola Vargas. / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

Para completar, halló a Jair Romero, el elusivo Joe de la novela y el dedicado novio de la vida real. “Estoy feliz y tranquila, lo cual no es normal, porque salimos a la calle y las mujeres se le tiran. Yo siempre había dicho que nunca iba a tener un novio famoso, porque soy muy celosa, pero con él estoy tranquila”. Para muchos sigue siendo la reina, la que salió del barrio Chapacuá en Cartagena para alzarse con seis coronas más, la modelo, la mujer de los 185 centímetros que un día pensó que sería secretaria, la novia del Joe, la novia de Jair, la que sueña con consolidar su escuela de reinas, la que trabaja para ser actriz, la que aún no se come el cuento de que es famosa y bella.

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Los últimos días de Jim Morrison

The Doors. / Foto: AP

El 3 de julio se cumplieron 40 años de la muerte de James Douglas Morrison, el líder de la banda The Doors, el hombre que cabalgó a la serpiente y que cambió la historia del rock. Nuestro corresponsal en París, el escritor Ricardo Abdahllah, revisa los últimos cuatro meses de vida del cantante, quien había escapado a la capital francesa para evitar la cárcel en Estados Unidos. En la ‘Ciudad Luz’, Jim intentaba escribir y vivir otra etapa con su novia Pamela Courson. La cantante ‘Zouzou’ –ex novia del Rolling Stone Brian Jones–, el músico Philip Steele y el autor del libro ‘The End, Jim Morrison’, Sam Bernett, entre otras fuentes cercanas al compositor, recuperaron en exclusiva para Revista GENTE Colombia, sus últimas semanas. Un relato de licor, heroína y bolsas de hielo. (Artículo publicado en nuestra edición de Junio)

Jim Morrison. / Foto: Getty Images.

Por Ricardo Abdahllah / Especial para GENTE / París

El 11 de marzo de 1971 Jim Morrison entró a una habitación del Hotel George V, en París, esperando encontrar a su novia, Pamela Susan Courson –su pareja desde hacía cinco años–, pero ella no estaba. La culpa era de él por haber llegado después de la fecha señalada. El día anterior, entre botellas, el cantante de The End había perdido el vuelo que lo sacaría de Estados Unidos, país del que debía escapar de inmediato ante la condena en su contra por obscenidad, lío que lo podría llevar a prisión. Jim decidió huir hacia la capital francesa donde contaba con el apoyo de Alain Ronay, un viejo compañero de universidad, y porque en esa ciudad, alejado de su vida de estrella de rock, se podría dedicar a la escritura, un sueño que tenía desde la adolescencia cuando buscaba libros sobre alquimia en las bibliotecas de Florida. Morrison cerró la puerta de la habitación vacía. Al rato se reuniría con Pamela. 113 días después estaría muerto.

“París no era la fiesta eterna de Londres”, le dice a GENTE la cantante francesa Danièle ‘Zouzou’ Ciarle, quien en 1968 vivía en la capital inglesa con Brian Jones –uno de los miembros fundadores de los Rolling Stones–, y conoció a Morrison luego de una presentación de The Doors en el mítico Roundhouse. “Era el hombre más sexy que te puedas imaginar. En el escenario se movía como una pantera y cuando te hablaba de cerca sus ojos tenían una enorme ternura”. No volvería a verse con Morrison en tierras británicas, pero tres años después, a comienzos de abril de 1971, ‘Zouzou’ reconoció esa ternura en el hombre sentado a su lado en el parisino Café de Flore, en el Boulevard Saint-Germain. Era Jim, aunque cambiado. “Sus ojos se perdían entre unas mejillas enormes que se prolongaban en una papada que no le dejaba ver el cuello”. Mientras tomaba notas, el hombre despachaba jarras de cerveza y encendía cada cigarrillo con la colilla del anterior. “¿Nos conocemos, no? –le dijo al final–. Tú eres ‘Zouzou’, la amiga de Brian (Jones había muerto en 1969, a los 27 años)”. Desde ese día se verían dos o tres tardes por semana. “Hablábamos de todo y de nada. De sus caminatas junto al Sena y de los libros usados que había comprado y cargaba en una bolsa del almacén La Samaritaine”.

Jim Morrison. / Foto: EFE.

Un ex combatiente de Vietnam

Jim Morrison y Pamela dejaron el hotel y se mudaron a una habitación en el apartamento de una amiga, Elizabeth Larivière. Lo que se sabe de esos días en el cuarto piso del 17 Rue Beautraillis, viene de las temporadas en las que la anfitriona estaba en casa. Con el fondo de un pianista que practicaba en el vecindario, Jim escribía sobre una mesita que podía mover a lo largo del salón o llenaba cuadernos en la cocina. Las tardes eran para las caminatas que luego del Café de Flore continuaban en otro de los bares de Saint Germain. Incapaz de hablar en francés, Morrison buscaba  siempre a los americanos.

“Tomábamos una cerveza después de una presentación –le recuerda a GENTE el músico Philip Steele–, y entonces se acerca este tipo con una chaqueta militar que pregunta si somos americanos. Creí que era alguno de esos loquitos que había combatido en Vietnam y que luego terminaban de indigentes en Europa. Me tomó diez minutos darme cuenta de quién era”. Steele pidió un par de cervezas. Morrison una docena de vasos de whisky y propuso seguir la noche. Fueron a buscar a Pam donde una amiga. “Una fotógrafa”, dice Steele. “Ambas estaban dormidas en la misma cama. La chica dijo que podíamos tomar algo mientras Pamela se vestía. Había uno de esos carritos-bar”. Para el cantante era normal ir a recoger a su novia a las casas de las personas con las que ella pasaba la noche. En el apartamento de la fotógrafa Jim se acabó la provisión etílica a pico de botella, pero, y en eso insiste también ‘Zouzou’, “la mayor parte del tiempo estaba tranquilo. Se movía despacio y podía hablar durante horas de los autores románticos o de películas que él había visto y los cinéfilos franceses apenas habían oído nombrar”.

Dicen que no extrañaba Los Ángeles. Que tampoco echaba de menos a los Doors. “Quería grabar poesía”, cuenta Steele. Ambos comenzaron a imaginar un proyecto en que él y su grupo harían la música de fondo para Morrison. El proyecto de grabar poemas no se concretaría. Ni hablar de un posible nuevo álbum. En esa época a Jim le costaba cantar. “Una vez estábamos en el Astroquet y nos pidió que tocáramos Crawlin King Snake. Morrison tosió al final de cada frase. No le quedaba voz”.

Jim Morrison y su novia Pamela Courson. / Foto: Michael Ochs Archives.

Sangre, cine y heroína

La salud del cantante no era la mejor. Pamela, luego de verlo escupir sangre, lo llevó por primera vez al Hospital Americano de Neuilly. El médico dijo que el aire del Sur le haría bien. La pareja se fue una temporada a Marruecos. A su regreso, Jim estuvo menos solitario en el Café de Flore. Los amigos de Pam pasaban a saludarlo ofreciéndose para comprar la heroína a la que su novia se había enganchado. Morrison, que la consumía, pero nunca inyectada porque le tenía pánico a las agujas, sacaba un fajo de billetes de dólares y francos amarrados con un caucho y dejaba que ellos contaran. No se sentía cómodo entre esa burguesía trendy y junkie que Pam frecuentaba, pero no le llevaba la contraria. .

A Morrison no se le notaba muy interesado por la música, pero sí por el cine. Pasaba las tardes en las salas cerca de la Sorbona y visitaba varias veces por semana a la realizadora y documentalista Agnès Varda (hoy llamada la “abuela de la Nouvelle Vague”), quien le daba alojamiento al amigo de Jim, Alain Ronay. La directora de Cleo de 5 a 7, escribía algunos diálogos para un proyecto de Bernardo Bertolucci que contaba la historia de un americano alcohólico y deprimido que erraba por París tras la muerte de su esposa. Morrison era en parte la inspiración del relato y según Steele, habría querido protagonizar la película. Pero eso no pasó y Jim quedó profundamente afectado.

Jim Morrison. / Foto: EFE.

Los platos rotos

El 14 de junio, Morrison, borracho, les pidió a dos músicos callejeros que lo acompañaran a un estudio donde grabó una sesión de poesía y una versión de Orange County Suite, toda una declaración de amor a Pamela. La existencia de esa grabación no se conoció hasta meses después –el tema fue incluido en la versión especial del álbum L.A. Woman, relanzado en marzo del 2007–. Jim no les habló de ella a sus amigos ni a la gente que se encontró durante las noches siguientes en el Rock n’ Roll Circus, el bar de moda en la época en la que llegó a París y del que se fue volviendo un cliente habitual. El Circus, que era el sitio donde pasaban los músicos británicos después de sus conciertos parisinos y en donde el ácido circulaba tan fácil como los discos de Led Zeppelin, tenía una tarima donde siempre estaban disponibles instrumentos para el que quisiera tocarlos. Morrison prefería una esquina de la barra. Sam Bernett, que en esa época administraba el bar y quien es autor del libro The End, Jim Morrison, le dice a GENTE que el cantante era solitario y más bien calmado. “Al menos casi siempre, porque una vez le dio por romper los platos en el restaurante del bar y tocó llamar a la gente de seguridad para sacarlo”.

Ni su amigo Gilles Yéprémian, quien encontró a Jim sentado en la puerta tratando de que lo dejaran entrar, ni la directora Varda, ni su compañero de universidad, Alain Ronay; ni el músico Philip Steele, que prepara una película sobre la vida de Morrison en París, dan crédito a la versión de Bernett sobre lo que ocurrió en la noche entre el 2 y el 3 de julio, luego de que Ronay lo dejara en la mesa de un café antes de entrar a la estación de metro de la Bastilla. Habían caminado toda la tarde, Jim tenía un ataque de hipo y dificultad para respirar, se fatigaba tanto que tuvo que sentarse a descansar varias veces.

Jim Morrison. / Foto EFE

La última película

Según Bernett, que acaba de sacar su segundo libro sobre el tema, una de las empleadas del Circus le avisó que alguien se había encerrado en un baño. “Cuando forzamos la puerta vi sus botas. Yo sabía que estaba muerto, pero hice venir a un cliente que era médico para que lo examinara. Jim había llegado como a la 1, se notaba que esperaba a alguien y al fin llegaron dos ‘jíbaros’. Hicieron algún negocio. Cuando íbamos a llamar a la policía, ellos dijeron que Jim estaba vivo y que lo llevarían a su apartamento”.

Bernett dice que tiene varios testigos que sustentan su afirmación. El mejor argumento a su favor es que las únicas personas que podrían corroborar que Jim Morrison se metió solito en su bañera y no que alguien lo llevó hasta allí en la madrugada eran su novia Pamela y el conde de Breteuil (ambos fallecidos), quien había sido su amante durante varios años y gracias a sus contactos diplomáticos le conseguía a ella la ‘White china’, la mejor heroína que circulaba en París.

“Uno no podía meterse más que lo que le cabe en la punta de una uña, pero los americanos creían que se podían chutar como si fuera la basura que les vendían en Los Angeles”, recuerda la cantante ‘Zouzou’.

Cuando el 3 de julio de 1971 el comandante de bomberos, Alain Raisson, que se pensionaría como jefe del grupo de emergencias del Louvre, descolgó el teléfono y escuchó que le hablaban en inglés, se imaginó qué tipo de noticia le esperaba. Pamela abrió vestida con un djellabah (una bata marroquí) empapado. El agua de la bañera aún estaba tibia. Los bomberos aplicaron las medidas de reanimación solamente porque era el protocolo.

Pamela contó varias versiones en las semanas siguientes. La última conversación habría sido a eso de las 2 de la mañana. Jim estaba en la bañera, ella en la cama. Lo escuchó toser. “¿Todo bien?”, preguntó. “Sí, sí”, contestó Jim, quien había vomitado.  Antes de eso, él había puesto algunas películas de los dos en Marruecos. Primeramente, habían ido a comer a un restaurante chino. Antes de la cena prefirieron ir al cine a ver Pursued en un teatro cerca de la estación de metro Le Péletier. Jim había aspirado algo de heroína, lo había hecho de vez en cuando en la última semana.

Jim Morrison. / Foto EFE.

Las bolsas de hielo

“Esa imagen de parejita feliz viendo películas en la casa no me cuadra. Él inhaló heroína, pero en el Circus. Yo mismo le limpié la baba que le escurría por la barba cuando lo sacamos del baño”, afirma Bernett.

En las fotos que Ronay les tomó cuatro días antes, Pam y Jim parecen, sin embargo, una pareja feliz. Frente al hotel de l’Oise en Saint-Leu-d’Esserent, ambos sonríen y se abrazan, como en las épocas tranquilas de Venice Beach (Los Ángeles). Pam viste de negro y lleva una flor roja en su mano. Jim Morrison, parece más flaco y se ve impecablemente afeitado (la imagen contradice lo que dice Bernett sobre su barba).

Alain Ronay sólo habló una vez del asunto, en un artículo para la revista italiana King. En este contó que el día anterior a su muerte, él y Jim caminaron por la colina de Montmartre y que desde allí, a lo lejos, en medio del verano parisino, vieron el cementerio del Père Lachaise, una imagen que nunca olvidaría. Poco después Morrison sería enterrado ahí. Pamela insistía en dormir al lado del cuerpo de Morrison, conservado por las bolsas de hielo que, por recomendación de la policía, un hombre llevaba a domicilio. La causa oficial de la muerte fue un paro cardíaco.

“Tal vez inhaló heroína creyendo que era cocaína. Eso, más alcohol y un baño de agua caliente es colapso, pero si alguien lo hubiera visto habrían podido salvarlo. En mi casa lo que hacíamos en cada sobredosis era agarrar a la víctima a golpes con una toalla mojada mientras alguien le hacía masaje cardíaco”, dice ‘Zouzou’. Uno de sus amigos, un dealer que moriría de sobredosis como Pamela (quien falleció el 25 de abril de 1974; a los 27 años, como Jim, como Brian Jones, como Janis Joplin y Jimi Hendrix), se preguntaría durante las siguientes semanas si no había sido su mercancía la que mató a Morrison. “No”, le dijo ella, “de lo que andabas vendiendo metimos todos”.

Jim Morrison fue enterrado el 7 de julio de 1971 a las ocho y media de la mañana. “Mi esposo era escritor, pero sobre todo vivía de su fortuna personal”, puede leerse en la declaración que Pamela hizo a la policía.

La tumba de Jim Morrison. / Foto EFE.

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María Luisa Flores / Fotos Extra

No somos tercos y seguimos los consejos y peticiones de los cibernautas que nos escriben a la redacción de la Revista GENTE Colombia. En las últimas semanas nos han pedido más fotos de la actriz y modelo venezolana María Luisa Flores. Nuestro fotógrafo, Ricardo Pinzón, no tuvo que esforzarse mucho para encontrar nuevas y buenas imágenes de esta diosa a la que no le gustan los espejos. Aquí las fotografías que solo pueden ver en exclusiva en la versión online de Revista GENTE Colombia (no salieron en la edición impresa). ¡Que las disfruten!

María Luisa Flores / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

María Luisa Flores / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

María Luisa Flores / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

María Luisa Flores / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

María Luisa Flores / Fotografía: Ricardo Pinzón © Revista GENTE Colombia

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